jueves, 20 de agosto de 2009

Suplicas diarias del musulman

Suplicasdiariasdelmusulman

La súplica

LA SÚPLICA
En el Islam, la súplica tiene un rango elevado, pues es el indicador de la necesidad exclusiva de Allah que siente el corazón del sier­vo y de cómo éste se encomienda a Allah en todo lo que anhela y lo que teme. La súplica es un culto en el que el siervo sabe que el que da el provecho y el que deja llegar el daño, el que otorga y el que niega, no es otro que Allah, de modo que somete su corazón a su Señor, alzando las manos a El en todos sus asuntos y pidiéndole ayuda y aliento. Pues Al­lah, Bendito y Altísimo, está más cerca de Sus siervos que la vena yugu­lar; nada se Le esconde, cercano ni lejano, pues todo está igualmente en el Conocimiento de Allah. No hay confidencia entre tres sin que Él sea el cuarto de ellos, ni entre cinco sin que Él sea el sexto, ni que sean menos o más que esto sin que Él esté con ellos, dondequiera que se hallen.
Según el hijo de ‘Abbas (Allah esté satisfecho con ambos) los judíos habían dicho: «¿Cómo va a oír nuestro Señor nuestra súplica si pretendes que entre nosotros y el cielo hay una distancia de quinientos años, y que el espesor de cada cielo es semejante a ése?» Entonces fue revelada la aleya:
Vuestro Señor ha dicho. Pedidme y os daré. Aunque hay otra versión sobre las circunstancias de su revelación. Dijo al-Hasan: «Uno de los Compañeros del Profeta (Paz y Bendiciones sean con Él) dijo: “¿Está cerca nuestro Señor para hablarle al oído, o está lejos para llamarlo en voz alta?” Y habría sido revelada la aleya«.
Transmitió el Imam al-Laith, basándose en la autoridad de Shahr Ibn Haushab, que se lo había oído al Profeta (Paz y Bendiciones sean con Él) : «Se le han dado) a mi nación tres cosas que no han sido dadas sino a los profetas. Cuando Al­lah enviaba a un profeta le decía: Pídeme y te daré. Y a esta nación le ha dicho: Pedidme y os daré«. Y lo explica así: «No te ha impuesto) en la reli­gión una carga severa. Y cuando Allah enviaba a un profeta lo ponía de testigo de su pueblo; y Allah le ha dicho a esta nación que sean testigos de las gentes«.
¿Qué circunstancias se tienen que dar para que el suplicante pida y le sea dado?
Hay una gran verdad en la aleya «Y os daré», pero no se trata de una obli­gación absoluta, sino que el Altísimo detalla: Pedid a vuestro Señor con fer­vor }‘ en lo oculto. en verdad no aprecia a los transgresores. Y no corrom­páis en la tierra después de haber sido pacificada, más bien invocado con temor y esperanza, pues la misericordia de Allah está al alcance de los bienhechores.
La respuesta queda a la voluntad de Allah: Si quiere os salvará de lo que imploráis, y entonces os olvidaréis de los asociados que Le habéis atri­buido.
El Imam Ibn ‘Abd-al-Barr ha transmitido, considerándolo lo correcto (sahíh), y basándose en Abú Said al-Judrí, que el Mensajero de Allah (Paz y Bendiciones sean con Él) dijo: «No hay un solo musulmán que ruegue a Allah con una súplica desprovista de pecado y de abandono de los familiares sin que Al­lah le conceda una de entre tres cosas: Concederle lo que pide, atesorár­selo, o apartarle un mal equivalente». Dijeron: «¡Entonces tenemos que pedir en abundancia!« Y dijo: «Allah da en abundancia«.
Y según transmite el Imam Muslim: «Allah os otorga lo que pedís con tal de que no tengáis prisa«. Dijeron: «¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Qué quie­res decir con la prisa?» Y dijo: «Decir: “He pedido y no se me ha concedi­do. Y entonces desesperar y abandonar la súplica”».
Existen condiciones que hacen aceptable la súplica; condiciones que se han de dar en el suplicante, y condiciones en lo suplicado.
Las condiciones del suplicante son:
1) Que sepa bien que sólo Allah puede satisfacer su necesidad, pues todos los medios se encuentran en su poder y bajo la voluntad de Al­lah. Dirigir el corazón a otro que no sea Allah indica una convicción débil.
2) Dirigirse a Allah con el corazón al suplicar, con una intención sin­cera, no pidendo a Allah con la boca mientras el corazón está dis­traído.
3) Alimentarse lícitamente. El Profeta (Paz y Bendiciones sean con Él) le dijo a S´ad, cuando le pidió que su súplica fuese atendida: «Que tu comida sea buena, y tu súplica será atendida.» Ha transmitido Muslim, tomándolo de Abú Hurayra: «El Mensajero de Allah (Paz y Bendiciones sean con Él) ha dicho: “Allah es bueno y no acepta sino lo bueno. En verdad, Allah Altísimo les ha ordenado a los creyentes lo que les había ordenado a los Enviados, a los que les había dicho: ¡Oh, Enviados! Comed de las cosas buenas y haced el bien. Ciertamente sé lo que hacéis. Y asimismo dijo el Altísimo: ¡Voso­tros que tenéis fe! Comed de las cosas buenas de las que os hemos hecho provisión y dad gracias a Allah, si es que Le rendís culto. A con­tinuación mencionó al hombre que hace largos viajes, desgreñado, desaliñado y cubierto por el polvo del camino, el cual extiende las manos al cielo diciendo: “¡Señor mío! ¡Señor mío!” pero su comida es ilícita, su bebida es ilícita, su ropa es ilícita y se alimenta de lo ilícito ¿cómo quiere que Allah atienda su súplica?”».
4) No apresurarse. Como reza el Hadiz: «Allah otorga lo que pedís con tal de que no tengáis prisa».
5) Abandonar los pecados y la rebeldía, que son un velo que impide la aceptación de la súplica. Tenemos en el Sahíh de Muslim que Allah, Poderoso y Majestuoso, acepta la súplica de Sus siervos excepto los que se enfrentan entre sí. Dice Allah(a los ángeles): «Dejad a estos dos hasta que lleguen a un acuerdo». Y tenemos en el Musnad del Imam Ahmad, tomándolo del Profeta (Paz y Bendiciones sean con Él) : «El cometer un pecado hace que el sustento sea ilícito». Por eso Allah ha determinado que se Le pida perdón como medio para apartar las preocupaciones y las desgracias y para que no falte el sustento. Como dice el Altísimo en la Sura de Nuh: He dicho: Implorad perdón de vuestro Señor, porque es Indulgentísimo, os enviará desde el cielo copiosas lluvias os acre­centará vuestra hacienda e hilos y os concederá ¡jardines y os depara­rá ríos. Y dice el Profeta (Paz y Bendiciones sean con Él) : «A quien pida perdón con cons­tancia, Allah lo librará de toda preocupación y estrechez, y le dará provisión de donde a él no se le ocurre».
6) La certeza al pedir, de forma que no se diga: «¡Allah mio! Perdóname si quieres» ya que Allah no tiene ningún impedimento.
También hay condiciones que ha de cumplir lo suplicado; a saber, que se trate de algo licito, desprovisto de cualquier trasgresión, injusticia, pecado o abandono de los familiares. Según relata al-Qurtubí en su comentario coránico: «Se le preguntó a Abraham, hijo de Adán: “¿Qué nos pasa para que pidamos a Allah y no se atienda nuestra súplica?” Y dijo: “Es que vosotros conocéis a Allah pero no Lo obedecéis; conocéis al Mensajero pero no seguís su práctica habi­tual; conocéis el Corán pero no actuáis de acuerdo con él; coméis lo que Allah os ha dado pero no sois agradecidos; conocéis el Paraíso pero no os dirigís hacia él; conocéis el Fuego pero no huís de él; conocéis al Diablo pero no lo combatís, sino que estáis de acuerdo con él; conocéis la muerte pero no os preparáis para ella; enterráis a los muertos pero no escarmentáis; olvidáis vuestras faltas y os ocupáis de las faltas ajenas”».

viernes, 7 de agosto de 2009

Los mas bellos nombres. Al Muhyi

Allah es el dador de vida a las cosas sin vida.
Así como Allah puede hacer que aquello que no existe llegue a ser, El puede dar la vida al que carece de ella, puede matar y restaurar. Allah es quien ha creado la vida y la muerte; nadie más puede hacer eso. Piense en usted mismo. En algún momento no tenía existencia, no estaba vivo. Allah nos ha creado en los úteros de nuestras madres y nos ha dado el ser, nos ha traído a este mundo para respirar, para comer, para crecer ... El nos dió fuerzas, la habilidad de pensar, de buscar, de encontrar, de conocer, de escuchar, de hablar, de construír, de destruír, y de propagarnos. Todo ello, y esta existencia, no nos pertenece. Es un don, que nos ha sido prestado. Lo único uestro es la elección que hacemos en el terreno de pruebas que son este mundo y esta vida: el creer o descreer, obedecer o de rebelarnos - lo que nos cualificar para el cielo o el infierno cuando nostros muramos y seamos traídos de regreso nuevamente a la vida.
El creyente es agradecido por la vida que él ha recibido. Esta gratitud se traduce en acción por medio de labor esforzada por el amor de Allah para servir a Sus criaturas continuamente como si él no fuese a morir jamás. Debiéramos también recordar sin descanso la muerte, y trabajar para el Más Allá , para nuestra salvación, como si fuéramos a morir al momento siguiente.
"'Abd al-Muhyi " es el que trae su corazón a la vida. Un corazón lleno de bestias de este mundo, está muerto. Un corazón que ha sido depurado de este mundo y que contiene solamente a Allah, está vivo, y es la casa de Allah. Para tal servidor, Allah puede aún otorgar el permiso, así como El hizo con Jesús (Quiera Allah bendecirle), para retornar los muertos a la vida.

Compañeros del profeta (saws)


sábado, 1 de agosto de 2009

Hadices de An Nawawi. Hadiz 16


Relató Abu Hurairah -que Dios este complacido con él- que un hombre le dijo al Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-:
""Aconséjame" . El Profeta dijó: "No te enfurezcas". El hombre insistió varias veces, y el Profeta dijo: "No te enfurezcas"" .
Lo transmitió al Bujari.

domingo, 12 de julio de 2009

Hadices de An Nawawi. Hadiz 15

En un relato Abu Hurairah -que Dios este complacido con él- dijo:
El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, dijo:
"Quien crea en Dios y en el día final, que hable el bien o que se calle. Y quien crea en Dios y en el día final, que sea generoso con su vecino. Y quien crea en Dios y en el día final, que sea generoso con su huésped".
Lo transmitierón al Bujari y Muslim.

sábado, 4 de julio de 2009

Islam Hoy

Publicación bimensual de la Comunidad Islamica en España.
Leer el periódico on line aqui: http://www.islamhoy.com/

domingo, 28 de junio de 2009

Hadices de An Nawawi. Hadiz 14

En un relato Ibn Mas'ud -que Dios este complacido con él- dijo:
El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, dijo:
"No es permitido derramar la sangre de un musulmán excepto en uno de estos tres casos: el casado que comete adulterio, vida por vida y el que deja su religión y rechaza la comunidad".
Lo transmitierón al Bujari y Muslim.

jueves, 18 de junio de 2009

La curación por el Salat

La curación por el Salat


Nosotros, los médicos, hemos llegado ahora a aceptar un hecho conocido por nuestros pacientes durante siglos: que la curación viene de Allah, y que nosotros sólo somos un instrumento del Sanador. Damos la misma medicación a dos pacientes diferentes con el mismo tipo de problema médico o realizamos operaciones similares a dos pacientes con el mismo riesgo y uno sobrevive y el otro no. Es algo más que pura suerte. Tal como Sócrates apuntó, “Yo curo la herida y Allah la sana”. Esto también era conocido por el Profeta Abraham, “y cuando estoy enfermo, es Él quien me cura” (Corán, 26:80). Allah mismo lo ratifica diciendo “Si Allah te toca con una aflicción, nadie más que Él puede quitártela” (Corán, 6:17).


La Curación por el Corán

El Corán no es un libro de texto de medicina, más bien contiene normas orientativas que si se siguen promocionan la salud y la curación. Por esto el Corán se autodenomina libro de curación.

“¡Oh, seres humanos!, os ha llegado una exhortación de vuestro Señor, una curación para el corazón y para aquellos que creen en la guía y en la misericordia” (Corán, 10:57).

“Nosotros hemos hecho descender dentro del Corán la curación y la misericordia para los creyentes” (Corán, 17:82).

La curación por el Corán es de tres tipos:
Efecto legislativo: que incluye la fe (iman) en Allah no sólo como el Creador sino también como el Mantenedor y el Protector. Aquí se incluye también los beneficios médicos de las prácticas obligatorias de las oraciones, del ayuno de Ramadán, del impuesto solidario y de la peregrinación.
Líneas maestras para la salud: cuestiones de promoción de la salud a partir del Corán y la tradición del Profeta Muhammad (la paz sea con él) incluyendo el uso de la miel, las olivas, la fruta, la carne magra, evitando el exceso en la comida, y la prohibición del alcohol, el cerdo, la homosexualidad, la promiscuidad sexual y el sexo durante la menstruación.
El efecto curativo directo del Corán: la recitación del Corán por parte del enfermo o para el enfermo (ruqya) ha mostrado tener un efecto curativo directo. Esto lo más probable es que se base en los beneficios médicos del eco.
El eco del sonido es una fuerza tan poderosa que ha sido usada para volar montañas. Actualmente la versión en miniatura del eco es usada en medicina para romper las piedras del riñón (litotricia), las piedras de la vesícula biliar, e incluso las vegetaciones de la endocarditis bacteriana subendotelial. El escuchar la recitación del Sagrado Corán ha sido demostrado, en un estudio dirigido por el Dr. Ahmed E. Kadi y sus colaboradores, que baja la presión arterial, el ritmo cardíaco, y que causa la relajación de la musculatura lisa en árabes musulmanes, en musulmanes no árabes e incluso en no musulmanes. Se postula que el órgano diana del eco de “Alif Lam Mim” (las primeras tres palabras de la sura Al-Báqarah, el 2º capítulo del Corán) es el corazón, y el del eco del sura Ya-sin (capítulo 36) es la glándula pituitaria del cerebro. Así el Profeta Muhammad siempre insistía en leer el Corán (recitación coránica) en voz alta y no de forma silenciosa, “La comparación entre un lector silencioso y un recitador es como una botella de perfume cuando está abierta y cuando está cerrada.”

El Uso de la Meditación en la Oración y en la Curación
La meditación incluye actos de recuerdo y comunicación con Allah tal como nos ha sido ordenado.

1. “Cuando Mis siervos te pregunten por Mí, estoy cerca y respondo a la oración de quien invoca cuando Me invoca. ¡Que Me escuchen y crean en Mí! Quizás, así, sean bien dirigidos.” (Corán, 2:186).
2. “Vuestro Señor ha dicho: «¡Invocadme y os escucharé!” (Corán, 4:60).
3. “Quienes crean, aquéllos cuyos corazones se tranquilicen con el recuerdo de Alá -¿cómo no van a tranquilizarse los corazones con el recuerdo de Alá?” (Corán, 13:28).
4. “¡Acordaos de Mí, que Yo Me acordaré de vosotros! ¡Dadme las gracias y no Me seáis desagradecidos!” (Corán, 2:152).
5. “Recuerda mucho a tu Señor y glorifícale, al anochecer y al alba.” (Corán, 3:41).
6. “Los que recuerdan a Alá de pie, sentados o echados” (Corán, 3:191).
7. “Alá ha preparado perdón y magnífica recompensa para los musulmanes y las musulmanas” (Corán, 33:35).
8. “¡Creyentes! ¡Recordad mucho a Alá! ¡Glorificadle mañana y tarde!” (Corán, 33:41-41)


Dichos del Profeta Muhammad
El Profeta Muhammad, como todos los otros profetas de Allah, estaba ocupado con el recuerdo de Allah la mayor parte del tiempo. Se sabe que dijo:
1. “Hay un pulido para todo que quita el óxido, y el pulido para el óxido del corazón es el dhikr (recuerdo) de Allah.”
2. Se le pidió qué gente era más virtuosa y más altamente estimada por Allah en el Día del Juicio. El mensajero de Allah (s) respondió “Los que recuerdan a Allah a menudo.”
3. Se narra en un hadiz qudsi (revelado directamente al Profeta Muhammad) “Allah el Altísimo dice: soy como mi Sirviente cree que soy. Estoy con él cuando hace mención de Mí. Si Me menciona para sí mismo, Yo hago mención de él para Mí mismo. Si Me menciona en una asamblea, Yo hago mención de él en una asamblea mejor que esa. Si se acerca un palmo a Mí, Yo me acerco a él una brazada, si viene a Mí andando, Yo voy a él corriendo.”
Así pues, la meditación/el recuerdo ha sido una práctica de todos los sheijs sufíes. En palabras del Sheij al-Mursi: “el dhikr (la meditación) es del agrado de Allah, vence y aleja a las fuerzas del mal, aumenta la vida, hace la personalidad más prestigiosa, purifica el corazón, quita las faltas y protege a la lengua de la mentira, el chismorreo, la difamación y la hipocresía, mientras está ocupada en el recuerdo de Allah.”

Petición de Ayuda mediante la Plegaria
Según el Imam Ghazali, la enfermedad aumenta la fe y acerca al hombre a Allah. Conociendo esta naturaleza, se nos dice en el Corán:
“¡Vosotros, los que creéis, buscad ayuda en la paciencia y en la azalá! Alá está con los pacientes.” (Corán, 2:153)
El Profeta Muhammad acostumbraba a confortar a los enfermos que visitaba y les recitaba la siguiente plegaria:
“¡Oh Allah! Aleja la aflicción, ¡Oh Señor de la humanidad!, concédenos la curación porque Tú eres el Sanador. Sólo hay curación desde Ti, una curación que no deja tras de sí rastro de enfermedad.”
Él también realizaba la plegaria siguiente para su propia salud:
“¡Oh Allah! Cura mi cuerpo, cura mi corazón y cura mi vista de cualquier enfermedad” (repetida 3 veces).

¿Funciona curativamente la oración?
Por supuesto. El Dr. Larry Dossey, en su libro “Las palabras sanadoras”, ha documentado los efectos curativos de la oración. Cita un ejemplo de la investigación dirigida por el Dr. Byrd en el Hospital General de San Francisco en 1988, en la que se dividieron en dos grupos a 393 pacientes con enfermedad cardíaca grave admitidos en la unidad de cuidados intensivos durante un período de 10 meses. A los pacientes del grupo (A) se les realizaron plegarias por su nombre hasta que salieron del hospital. A los del grupo (B) no se les realizaron plegarias. A los que realizaban las plegarias no se les dijo cómo hacerlas. Los resultados fueron muy interesantes. A los que se les hicieron plegarias salieron del hospital antes, tuvieron una baja incidencia de paradas cardíacas, una menor incidencia (2 veces y media) de fallo cardíaco congestivo y necesitaron una quinta parte menos de antibióticos. El equipo investigador también observó que la oración combinada con una atención amorosa funcionaba todavía mejor. Los hombres con angina de pecho y una esposa amorosa y atenta presentaron una reducción del 50% en su angina respecto a los hombres solteros o divorciados.
La oración tiene su efecto incluso durante el sueño. El Profeta Muhammad nos aconsejó recitar las oraciones del Corán (las suras Ikhlas, Al Falah, Annas y/o el último ayat de Al Báqara (Corán, 2:286) antes de ir a dormir.

Mi Propia Práctica
Yo hago dzikr en todo mi tiempo libre, especialmente cuando conduzco, y pido para mí mismo, para mi familia, para mis amigos y para mis pacientes por el nombre, sabiendo que la curación sólo viene de Allah.
Una vez visité a una enferma muy grave que tenía un tumor adrenal (feocromocitoma) y estaba en choque hipotenso. Le pedí qué podía hacer por ella, y ella, en su desesperación (los médicos la habían desahuciado), me pidió que hiciera plegarias. De manera que coloqué mi mano sobre el lugar del tumor, recité la plegaria del Profeta y me fui. Cuando volví al día siguiente, me sorprendí al verla sentada en la cama sonriendo. Me contó que por la noche, el radiólogo le hizo una radiografía de nuevo y no encontró rastro del tumor. No podía explicárselo, pero pensó que quizás el arteriograma podía haber infartado el tumor.

Las Práctica Sufíes
En el tratamiento de las enfermedades, los Sufíes usan las oraciones y el conocimiento de ayats específicos del Corán y los nombres de Allah. Se llama la Ciencia del Tawhîd. Usan la ciencia de la numerología asociada con el alfabeto árabe. Se debe saber que la curación no proviene de un trozo de papel, de palabras o números, sino de Allah. En mi humilde opinión, el Tawhîd sólo es un camino para llegar a ser consciente de Allah y recibir Su misericordia como resultado.

Dr. Shahid Athar.
Profesor de Medicina asociado al Departamento de Clínica de la Escuela Universitaria de Medicina de Indiana. Presidente de la Asociación Médica Islámica de Norteamérica. Miembro de la Academia Islámica de las Ciencias (IAS).

Fuente del artículo: http://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/44/la_curacion_por_el_salat.htm

jueves, 11 de junio de 2009

El agua en el Islam

El agua en el Islam


Por Francesca De Chatel

Siendo una religión universal nacida inicialmente en los áridos desiertos de Arabia para completar el mensaje de los anteriores profetas y hacer descender la revelación en su último mensaje (Qur’an), el Islam dota con las más sagradas cualidades al agua, como dadora de vida, y fuente de sustento y purificación. Es el origen de toda la vida en la tierra, la sustancia de la cual Allah creó al hombre (Surat Al-Furqan, 25:54). El Quran enfatiza su importancia capital: "Hemos hecho de agua todo ser viviente" (Surat Al-Anbiyaa’ 21:30). El agua es el elemento primario que existió incluso antes que los cielos y la tierra: "Y es Él (Allah) quién creó los cielos y la tierra en seis días, y su Trono estaba sobre las aguas" (Surat Hud 11:7).

El agua de la lluvia, ríos y fuentes fluye a través de las páginas del Quran para simbolizar la benevolencia de Allah: "Él (Allah) hace descender lluvia salvadora para ellos cuando ellos han perdido toda la esperanza, y esparce su misericordia a su alrededor" ( Surat Al-Furqan 25:48). Al mismo tiempo, a los creyentes se les recuerda constantemente que es Allah Quien provee de agua dulce a las personas, y que Él puede también fácilmente detenerla: "Considerad el agua de la cual bebéis. ¿Fuistéis vosotros los que la hicistéis bajar de la nube o Nosotros? Si nos hubiera complacido, la habríamos hecho amarga". (Surat Al-Waqi`ah 56:68-70). En este versículo se advierte a los creyentes que ellos son sólo los guardianes de la creación de Allah en la tierra; ellos no deben desvirtuar Su Ley entre sus propias manos.

Ahorrar agua

“La limpieza es la mitad de la fe,” dice el Rasul (saws) a sus Compañeros en uno de sus hadices. Estas bien conocidas y frecuentemente repetidas palabras, revelan no sólo la importancia capital de la pureza y la limpieza, sino también el papel esencial que el agua juega en el Islam. La purificación a través de la ablución (wudu') es un componente obligatorio del ritual de la oración islámica (salat); las oraciones llevadas a cabo en un estado impuro no son válidas. Esto quiere decir que los musulmanes están obligados a llevar a cabo la ablución ritual antes de cada una de las cinco oraciones diarias. Por otro lado, un ritual más exhaustivo se requiere en ocasiones específicas (gusl).
El Rasul (saws) insistía en la moderación y el ahorro en el uso del agua durante la ablución. El advirtió que cada paso del wudu’ (ablución) no debería hacerse más de tres veces antes de cada oración; el mismo Muhammad (saws) se lavaba cada parte solamente dos o tres veces, sin hacerlo nunca más de tres, incluso en el caso de que hubiera abundancia de agua. Los comentaristas añadieron "Los hombres de ciencia desaprueban la exageración y también el exceder el número de abluciones del Profeta (saws).”

El Islam también ofrece solución para las épocas de escasez, usando las acciones del Profeta (saws) como guía. Un día cuando el Profeta Muhammad (saws) estaba de viaje por el desierto con sus Compañeros, su esposa A’ishah (r.a.) perdió su collar. Ellos estuvieron bastante tiempo buscándolo, y cuando llegó el tiempo de la oración, el grupo no estaba cerca de una fuente de agua. Fue entonces cuando Allah Sobhana ua Ta'ala reveló el ritual del tayammum (ablución seca) al Profeta: "Oh vosotros los creyentes, … si estás enfermos o de viaje … y no podéis encontrar agua, entonces recurrid al polvo limpio y frotad ligeramente vuestra cara y vuestras manos con ello" (SuratAn-Nisaa’ 4:43). La tierra limpia se puede de este modo usar como un sustituto del agua en circunstancias excepcionales. De hecho, el Profeta (saws) reconoció la naturaleza pura de la tierra cuando dijo, “La tierra ha sido creada para mí como una mezquita y como medio de purificación.”

El agua y la Ley Islámica.


El árido clima desértico de Arabia, Oriente Próximo y el Sahara del Norte de Africa convierte al agua en un recurso altamente valioso y precioso. La Ley Islámica, la Shari`ah, se mete en grandes detalles en el tema del agua para asegurar la justa y equitativa dsitribución del agua en la comunidad.

La misma palabra Shari`ah está cercanamente relacionada con el agua. Está incluida en los antiguos diccionarios árabes y significaba originariamente "el lugar desde el cual uno desciende al agua". Antes del advenimiento del Islam en Arabia, la shari`ah era, de hecho, una serie de reglas sobre el uso del agua: shir`at al-maa’ eran los permisos que daban derecho a beber el agua. El término posteriormente se desarrolló técnicamente para incluir el corpus de leyes y normas prescritas por Allah.

El agua es un don de Allah. Es una de las tres cosas que se han autorizado a todo ser humano: la hierba (pasto para el ganado) el agua y el fuego. El agua debería ser de libre acceso para todos, y todo musulmán que retiene el agua que no necesita peca contra Allah: “Nadie puede negar el agua que sobra sin pecar contra Allah y contra el hombre.” Los hadices dicen que entre los tres tipos de personas que Allah ignorará en el Yaum al Qiam, estará “el hombre que, teniendo agua en abundancia superando sus necesidades, se la niegue a un viajero.”

Hay dos preceptos fundamentales que guían los derechos al agua en la Shari`ah: shafa, el derecho del sediento, establece el derecho universal de los seres humanos a saciar su sed y la de sus animales; shirb, el derecho al riego, da a todos el derecho a regar sus cosechas.

El agua en las imágenes del Paraíso islámico (Yanna)


Las metáforas del Qur’an en las cuales el agua es usada para simbolizar el Yanna, la rectitud, y la misericordia de Allah, son muy frecuentes. Desde las numerosas referencias en el Quran a los refrescantes ríos, la fresca lluvia, y las fuentes de agua de deliciosos sabores en el Yanna, se puede deducir que el agua es la esencia de los jardines del Yanna. El agua fluye por debajo y a través de ellos, trayendo frescura y verdor, y aplacando la sed. Los creyentes serán recompensados por su piedad con "ríos de agua siempre corriente; y ríos de leche que no cambian de sabor; y ríos de vino deliciosos para los que lo beben, y ríos de miel purificada" (Surat Muhammad 47:16). El agua del Yanna nunca se estanca; fluye, corre, a diferencia de las aguas corrosivas del Yahannam. El Qur'an también compara las aguas del Paraíso (Yanna) con la rectitud moral: "En el Jardín no hay charlas banales; hay una fuente que brota" (Surat Al-Ghashiyah 88:11-12).

La gran cantidad de referencias específicas sobre la topografía del Yanna en el Qurán han llevado a muchos intentos para trazar un mapa del Paraíso. A través de la historia, los gobernantes musulmanes desde la España islámica hasta Persia buscaron reproducir la imagen del Paraíso en el diseño de sus jardines palaciegos, creando elaboradas composiciones con base en el agua, piscinas y fuentes. Los jardines de la Alhambra, en Granada, los jardines de Bagh-é-Tarikhi en Kashan (Irán), y los jardines del palacio imperial de Marrakesh (Marruecos) dan testimonio de este deseo de emular el Paraíso descrito en Qur'an aquí, en la tierra. Todos están diseñados en torno al agua, y con fuentes que han sido sutilmente entretetejidas en el diseño de los hermosos parques, combinando así el agua con la belleza del paisaje natural, para llenar el alma humana con fé, alegria y felicidad.

domingo, 7 de junio de 2009

La araña


Siempre que veo una araña recuerdo cuando el profeta Muhammad (saws) se dirigió a la Montaña de Azur acompañado
por Abu Bakr y se ocultó en una cueva cerca de su cumbre cuando huia de los infieles que querían acabar con su vida.
Tan pronto como los fugitivos entraron a la cueva, una araña
comenzó a tejer una red en toda la entrada y un par de palomas
construyeron sus nidos en la boca de la misma cueva en la oscuridad
de la noche y al mismo tiempo colocaron varios huevos. Fue la
telaraña y los nidos con los huevos que hicieron que los enemigos
sedientos de sangre creyeran que Muhammad (saws) no podía estar
dentro de la cueva.Fue en este momento cuando
se acercaron tanto a la cueva que Abu Bakr comenzó a llorar,
temiendo de la posibilidad de ser descubiertos. Pero el Profeta lo
consoló diciendo,
«No temas; Ciertamente Allah está con nosotros»
(Corán, 9:40)
Subhana Allah, nunca dejara de asombrarnos la creación de Allah.




La araña: Un ingeniero proyectista . Ver el video en Islam en Linea: aqui

miércoles, 3 de junio de 2009

Hadices de An Nawawi. Hadiz 13

En un relato Abu Hamzah, Anas Ibn Malik -que Dios este complacido con él- , sirviente del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, dijo que el Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- dijó:
"Ninguno de vosotros cree, hasta que quiera para su hermano, lo que quiere para sí mismo".
Lo transmitierón al Bujari y Muslim.

jueves, 28 de mayo de 2009

Sura de la Caverna. Potección contra el dayyal

El Profeta (saws) ordenó a aquellos que lo encuentren recitar los primeros versículos de Surah Al Kahf: “Quien de vosotros se lo encuentre, que le recite los primeros versículos de Surah Al Kahf” Según el Hadiz de Abu Umámah : “Parte de su tribulación será que tendrá con­sigo un Paraíso y un Infierno. Su Infierno será el Paraíso y su Paraíso será el Infierno. Quien sea puesto a prueba con su fuego, que busque la ayuda de Allah y recite los primeros versículos Surah Al Kahf..”

En distintos Ahadiz auténticos se menciona: “Quien memoriza diez versículos de Surah Al Kahf será protegido de la tribulación del Dayyál”. Algunos informes mencionan los primeros diez versículos de Surah Al Kahf y algunos mencionan los últimos diez versículos.

Puede que alguien se pregunte: ¿Por qué ofrecen los pri­meros diez o los últimos diez versículos de Surah Al Kahf protección contra el Dayyál.

Algunos eruditos afirmaron que esto es debido a que al principio de esta Surah Allah describe cómo Él protegió a esos jóvenes del tirano perverso que quiso matarlos, así pues, es apropiado recitar estos versículos en una situación similar, para que uno pueda ser salvado al igual que ellos lo fueron.

También fue dicho que es porque en los primeros versículos se mencionan las maravillas y señales que for­talecerán el corazón del lector, de tal manera que no se verá tentado por el Dayyál, y no se deslumbrará por lo que él hace; esto no lo distraerá ni lo afectará.

Para leer el árticulo entero sobre Al Dayyal: http://www.nurelislam.com/dayyall.html

miércoles, 20 de mayo de 2009

El Coran en flash


كأنك تقراء المصحف وهو بين يديك ( شيء عجيب سبحان الله ) جزى الله من صمم هذا العمل خيرا
افتح الرابط التالي


El Corán en árabe, un precioso trabajo, que Allah recompense a quien hizo este trabajo. Abrir aqui:
http://www.quranflash.com/quranflash.html

viernes, 15 de mayo de 2009

Maurice Bucaille y Ramses II



Cuando la supuesta momia de Ramses II fue llevada a Francia para su estudio y restauración. El director de los estudios era el Dr. Maurice Bucaille. Este doctor, junto con su equipo, descubrió que esta momia pertenecía a la de alguien que se había ahogado en el mar. Se preguntó si podría ser la del faraón que perseguía a saidna Musa (a.s) y sobre el que se cerraron las aguas del mar, abiertas antes para el paso de Musa (a.s.) y su pueblo.

Alguien le hizo notar que este hecho era conocido para los musulmanes. Le extrañó que un libro escrito hace más de 1400 años pudiera mencionar el tema. Buscó en la Torá y el Evangelio, y en ellos se decía que el faraón se había ahogado y su cuerpo desaparecido en el mar. Pero sólo en el Quran al Karim, en sura Yunes, se decía que el faraón se había arrepentido y había creído, pero Allah había decretado que su cuerpo fuera preservado para ejemplo de las generaciones venideras. Sura Yunes, 10, 91-92

El Dr. Bucaille creyó, se convirtió al Islam, y dedicó los siguientes diez años de su vida a escribir sobre las verdades científicas que se encuentran en el Quran al Karim, comparándolo con los otros libros sagrados. El resultado fue un libro llamado: "La Biblia el Coran y la Ciencia" .

Podéis encontrar más información en los siguientes enlaces:

http://www.islamicbulletin.org/newsletters/issue_6/embraced.aspx (inglés)


El libro mencionado se encuentra en internet, en inglés: http://web.archive.org/web/20030210161608/http://answering-islam.org.uk/Campbell/contents.html




Datos del libro traducido al español:


Autores: Maurice Bucaille, Ramón Martínez Castellote
Editores: Madrid : Arias Montano, 1991
Año de publicación: 1991
Edición: 1ª, 1ª Reimpresión
País: España
Idioma: Español
ISBN: 84-87611-12-5

jueves, 14 de mayo de 2009

Una hermosa reflexión


No hay mas dios que Allah y Muhammad es el profeta de Allah

Cuando naces, on hijo de Adan, se hace el adhan en tus oidos y no se reza,
y cuando mueres se reza para ti, sin hacer adhan,
y es tu vida en este mundo
el tiempo que pasas entre ese adhan y esa oración.
Pues no lo pases sin que sea para un buen provecho.

viernes, 8 de mayo de 2009

Hadices de An Nawawi. hadiz 12


En un relato Abu Hurairah -que Dios este complacido con él- dijo:
El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, dijo:
"Es señal del buen Islam de alguien dejar lo que no le atañe".
Es un Hadiz aceptable y lo transmitió así al Tirmidi y otros.

viernes, 1 de mayo de 2009

Hadices de An Nawawi. Hadiz 11


En un relato Abu Muhammad Al Hasan Ibn 'Ali Ibn Abu Talib, nieto del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, y uno de los más íntimos de él -que Dios esté complacido con los dos- dijo:
Aprendi de memoria del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-:
"Deja lo que dudas hacia lo que no dudas".
Lo transmitió al Tirmidi y al Nasal y dijo al Tirmidi: Es un Hadiz aceptable y correcto.